Última hora · Noticias internacionales · Mundial FIFA 2026
España conquista el Mundial 2026: una generación brillante destrona a Argentina en una final histórica
Berlín, julio de 2026
España volvió a la cima del fútbol mundial. La selección dirigida por Luis de la Fuente derrotó 1-0 a Argentina después de la prórroga y conquistó el segundo campeonato mundial de su historia, dieciséis años después de aquella consagración inolvidable de Sudáfrica 2010.
Leer crónica Cerrar crónica
Una final marcada por el control español
Desde los primeros minutos, España intentó apropiarse del balón y conducir el encuentro desde la posesión, la movilidad y la presión colectiva. Argentina respondió con experiencia, orden defensivo y una vigilancia permanente sobre los jugadores más creativos de la selección española.
El primer tiempo mostró a dos equipos conscientes de la importancia del momento. España trató de abrir espacios mediante la velocidad de sus extremos y la circulación de sus centrocampistas. Argentina, en cambio, procuró cerrar las líneas interiores y buscar una salida rápida cuando recuperaba el balón.
La selección española tuvo mayor iniciativa, pero se encontró con una defensa argentina disciplinada y con un Emiliano Martínez atento cuando el peligro llegó a su portería. La Albiceleste resistió, pero le costó transformar sus recuperaciones en ataques verdaderamente profundos.
Messi, controlado y lejos del gol
Todas las miradas estaban puestas sobre Lionel Messi. El capitán argentino buscaba conducir a su selección hacia un segundo título mundial consecutivo, pero España consiguió reducir los espacios a su alrededor y evitar que recibiera el balón en posiciones favorables.
Messi intentó participar en la organización ofensiva y retrocedió en distintas ocasiones para encontrarse con el balón. Sin embargo, estuvo rodeado por una estructura española que cerró las líneas de pase y le impidió ejercer la influencia decisiva que Argentina necesitaba.
Que Messi no marcara no significa falta de compromiso. El problema fue colectivo. Argentina tuvo dificultades para acompañarlo, generar superioridades y sostener ataques prolongados frente a una España que defendió con disciplina y recuperó rápidamente la pelota.
La expulsión que cambió el escenario
El encuentro llegó sin goles al final del tiempo reglamentario. En la prórroga, Argentina sufrió un golpe decisivo con la expulsión de Enzo Fernández, una acción que dejó al equipo sudamericano con diez jugadores y obligó a reorganizar completamente su planteamiento.
España comprendió que era el momento de aumentar la presión. Movió el balón con paciencia, amplió el campo y obligó a Argentina a defender cada vez más cerca de su propia portería.
Ferran Torres y el gol de la gloria
La resistencia argentina terminó en el minuto 106. Una jugada construida por España encontró continuidad por el sector ofensivo y terminó con la aparición de Ferran Torres, quien convirtió el gol que cambió la historia de la final.
El delantero español pasó a ocupar un lugar reservado para los héroes. Su definición entregó a España la segunda estrella mundial y recordó inevitablemente el gol de Andrés Iniesta en 2010, cuando la selección española conquistó su primer campeonato.
Argentina trató de responder durante los minutos finales. Messi buscó participar, sus compañeros adelantaron posiciones y la Albiceleste intentó forzar el empate. Pero España mantuvo el orden, protegió su ventaja y administró los últimos instantes con serenidad.
España ganó porque tuvo una identidad colectiva, paciencia para construir y fortaleza para sostener su propuesta hasta el último minuto.
España vuelve a reinar
El nuevo título confirma el crecimiento de una generación formada alrededor del talento, la juventud y una propuesta reconocible. Jugadores como Rodri, Pedri, Lamine Yamal, Nico Williams y Ferran Torres representan una selección capaz de combinar experiencia, velocidad, técnica y compromiso colectivo.
Luis de la Fuente consiguió convertir esas individualidades en un equipo. España no dependió de una sola figura. Su principal fortaleza fue la capacidad de mantener una idea común, superar los momentos difíciles y encontrar diferentes protagonistas durante el torneo.
Argentina pierde la corona, pero conserva su dignidad
Para Argentina, la derrota significa el final de su reinado como campeona del mundo. La selección defendió con esfuerzo el título conquistado en 2022, pero en la final encontró a un rival más dominante y con mayores recursos colectivos.
La actuación argentina también abre preguntas sobre el futuro. Messi continúa siendo una figura extraordinaria, pero el equipo deberá preparar una renovación progresiva y construir nuevas respuestas para una etapa en la que su histórica dependencia del capitán será cada vez más difícil de sostener.
Argentina cayó luchando. España, en cambio, confirmó que su proyecto deportivo volvió a alcanzar la máxima expresión. La Roja regresa a la cima del planeta y escribe un nuevo capítulo en la historia del fútbol mundial.
Investigación periodística, análisis y edición por
Jorge Aurelio Riffo
La Voz de Chile
desde Berlín
Fuentes consultadas: FIFA, reportes oficiales de la final y cobertura deportiva internacional.
Crónica Internacional
Chile y Alemania fortalecen su cooperación en energía verde y transición tecnológica
Leer crónica Cerrar crónica
Chile y Alemania mantienen una cooperación energética estable que ha adquirido especial importancia en áreas como las energías renovables, la eficiencia energética, el hidrógeno verde y el intercambio tecnológico. La relación se desarrolla mediante la Asociación Energética Chile–Alemania, vigente desde 2019.
Uno de los ejes principales es el aprovechamiento del potencial solar y eólico chileno para producir combustibles limpios y avanzar hacia economías con menores emisiones. Alemania aporta experiencia industrial, conocimiento técnico y redes de innovación; Chile ofrece condiciones naturales favorables para proyectos de gran escala.
Ambos países también han impulsado mecanismos de colaboración para identificar proyectos viables de hidrógeno verde, compartir normas y procedimientos de seguridad, promover iniciativas piloto y facilitar alianzas entre instituciones públicas, universidades y empresas privadas.
La cooperación bilateral incluye, además, sostenibilidad, transferencia tecnológica e industrialización vinculada a minerales estratégicos. Para Chile, esta relación puede abrir nuevas oportunidades de inversión y capacitación; para Alemania, representa una vía de acceso a energía limpia y a cadenas de suministro más diversificadas.
El desafío será transformar los acuerdos y programas de cooperación en proyectos concretos, competitivos y socialmente responsables. La transición energética no depende solamente de infraestructura: también exige regulación clara, formación profesional, protección ambiental y beneficios visibles para las comunidades.
