
Crónica y Literatura · Tribuna Libre
La palabra indómita
Un espacio para el pensamiento crítico, la creación y la soberanía de las ideas
Una tribuna internacional abierta a escritores, periodistas, analistas, poetas y creadores que buscan comprender el mundo desde la independencia, la memoria y la dignidad humana.
Crónica y Literatura nace como un espacio de reflexión, creación y libertad intelectual frente a una época marcada por la velocidad informativa, la concentración del poder comunicacional y la pérdida progresiva de profundidad en el debate público.
Esta tribuna abre sus páginas a periodistas independientes, escritores, poetas, ensayistas, analistas y creadores de diferentes regiones del mundo. Su propósito no es reproducir consignas ni imponer una única lectura de la realidad, sino ofrecer un lugar para aquellas voces capaces de investigar, cuestionar, narrar y construir argumentos con responsabilidad, sensibilidad y criterio propio.
Pero detrás de cada conflicto político, de cada crisis económica y de cada transformación social existen personas concretas. Hay familias que pierden su estabilidad, jóvenes que emigran por falta de oportunidades, comunidades desplazadas, trabajadores invisibilizados, mujeres que sostienen silenciosamente sus hogares, adultos mayores abandonados y pueblos que luchan por conservar su memoria, su identidad y su derecho a decidir su futuro.
Por ello, esta sección no observará el mundo únicamente desde los gobiernos, los mercados o las instituciones. También lo hará desde la experiencia humana: desde el testimonio de quienes padecen las consecuencias de las decisiones tomadas lejos de sus vidas y desde la mirada de quienes todavía encuentran en la palabra una forma de resistencia, consuelo y esperanza.
La literatura permite expresar aquello que las estadísticas no alcanzan a mostrar. La crónica devuelve rostro, contexto y humanidad a los acontecimientos. El análisis aporta las herramientas necesarias para comprender las estructuras que condicionan nuestras sociedades. En la unión de estos lenguajes reside la identidad de esta propuesta editorial.
Desde Berlín, Crónica y Literatura aspira a tender un puente entre América Latina, Europa, África, Asia y Oriente Medio. Un puente construido no solo con ideas, sino también con historias, memorias, experiencias y culturas que merecen ser conocidas sin filtros reductores ni jerarquías impuestas.
Defendemos la libertad de expresión, la diversidad de pensamiento, los derechos humanos y la soberanía de los pueblos. Rechazamos la desinformación, la intolerancia y la degradación del diálogo público. La crítica debe ser firme, pero también responsable; la denuncia debe estar respaldada por argumentos; y la libertad de escribir debe ir acompañada del respeto por la verdad, la dignidad y la complejidad humana.
Esta es una tribuna para quienes se niegan a aceptar la indiferencia como destino. Para quienes escriben porque recuerdan, investigan porque dudan y crean porque todavía creen que una sociedad puede reconocerse, comprenderse y transformarse a través de la palabra.
Aquí tendrán espacio las voces consagradas y también aquellas que nunca encontraron una puerta abierta. Porque una cultura verdaderamente libre no se construye solamente con quienes ya son escuchados, sino también con quienes durante demasiado tiempo permanecieron fuera del relato.
Crónica y Literatura es, en definitiva, un lugar de encuentro: entre la razón y la sensibilidad, entre la memoria y el presente, entre el pensamiento crítico y la esperanza. Un espacio donde la palabra no sea utilizada para dividir o imponer, sino para iluminar aquello que otros prefieren mantener en silencio.
España frente a la encrucijada global: El impacto sistémico del expolio y el éxodo forzado
Del auge turístico y la riqueza cultural al desafío humanitario de una migración provocada por las asimetrías impuestas desde Washington y Londres
La península ibérica se consolida hoy en el centro de todas las miradas globales. Por un lado, España deslumbra al mundo con un vigor incuestionable: su liderazgo turístico absoluto, una gastronomía de vanguardia y una riqueza cultural e histórica que atrae a millones de visitantes de todos los continentes. Sin embargo, tras esta fachada de prosperidad y ocio, el país enfrenta una realidad estructural compleja en sus fronteras meridionales. Las costas españolas reciben un flujo constante de seres humanos que huyen de la devastación económica y social de sus regiones de origen, un fenómeno que trasciende el análisis coyuntural y se enmarca en las profundas asimetrías geopolíticas del siglo XXI.
El recordatorio moral: La encíclica social del Papa León XIV
En este contexto de máxima tensión, la reciente e histórica intervención del Papa León XIV en territorio español ha redefinido los términos de la discusión. Lejos de limitar su mensaje a directrices dogmáticas, el Pontífice pronunció un duro diagnóstico macroeconómico y humano, señalando que la migración forzada no es una elección voluntaria o una búsqueda oportunista de bienestar personal, sino el doloroso síntoma de una fractura global. El Papa condenó enérgicamente la hipocresía de los mercados desarrollados que cierran las fronteras a los mismos seres humanos cuyos territorios de origen han sido despojados de sus materias primas para sostener los niveles de consumo del norte global. Su llamamiento ha puesto en jaque la narrativa de los sectores conservadores, exigiendo una corresponsabilidad ética a nivel de gobernanza global.
La raíz del éxodo: El expolio del Sur Global y las directrices de poder
La aproximación técnica al fenómeno migratorio revela que la inestabilidad en regiones clave como África, el Medio Oriente y América Latina no responde a dinámicas internas aisladas. Al contrario, es la consecuencia directa de un saqueo sistemático de recursos energéticos, minerales estratégicos y tierras agrícolas. Estas naciones, ricas en recursos naturales pero empobrecidas estructuralmente, sufren las consecuencias de regímenes de extracción forzada diseñados e impuestos desde los grandes centros financieros internacionales de Washington y Londres.
La desestabilización política de estas zonas periféricas sirve a los intereses de grandes corporaciones transnacionales. Mediante el uso de sanciones económicas unilaterales, endeudamientos coercitivos con el Fondo Monetario Internacional y la intervención directa o indirecta en conflictos armados, se destruye la soberanía de los países del Sur. Esta estrategia global empuja inevitablemente a poblaciones enteras a la pérdida absoluta de su seguridad alimentaria y habitacional, obligándolas a emprender trayectos migratorios extremos hacia las fronteras europeas, convirtiendo a España en el receptor inmediato del coste social de este expolio transatlántico.
El papel de la ultraderecha y la instrumentalización del miedo
El drama humanitario encuentra en el plano político interno un obstáculo severo para su resolución técnica. Sectores alineados con la ultraderecha neoliberal instrumentalizan el miedo social mediante narrativas xenófobas que ocultan deliberadamente las causas macroeconómicas del problema. En lugar de cuestionar el sistema de expolio internacional que provoca la salida forzosa de estas poblaciones, estos discursos culpan al migrante de la precarización de los servicios públicos locales y de la caída general de los salarios.
Esta maniobra discursiva no hace más que proteger el modelo de acumulación corporativo, el cual se beneficia por partida doble: primero, extrayendo recursos casi de forma gratuita en el Sur Global y, segundo, explotando una mano de obra desregulada, vulnerable y desprovista de derechos fundamentales en los países de destino. La criminalización de la migración impide establecer políticas de asilo humano eficientes y ordenadas, obstaculizando la integración y perpetuando la exclusión de quienes lo han perdido todo por culpa de las decisiones financieras tomadas a miles de kilómetros de distancia.
Hacia un modelo de soberanía y desarrollo compartido
La encrucijada española exige superar las soluciones meramente asistenciales o de seguridad fronteriza, las cuales se han demostrado inútiles frente a las fuerzas económicas de fondo. La única salida viable de carácter estructural pasa por cuestionar de raíz el diseño geopolítico impuesto por las potencias hegemónicas anglosajonas. España, en su calidad de puente natural entre Europa, América Latina y África, posee la capacidad diplomática para liderar una alianza internacional que promueva el respeto a la soberanía de los pueblos y la nacionalización justa de sus recursos estratégicos.
Garantizar que las riquezas de África, el Medio Oriente y América Latina sirvan para el desarrollo endógeno, la industrialización interna y la consolidación de sistemas de salud y educación públicos en sus propios territorios es la única política verdaderamente efectiva para mitigar las corrientes migratorias forzadas. Mientras persista el modelo extractivista amparado por los centros de poder global, España seguirá asumiendo de manera heroica pero solitaria el dolor de un éxodo humano que expone, ante las conciencias del mundo, la insostenibilidad de un orden global profundamente injusto.
Europa frente al riesgo de estancamiento
La eurozona ante una parálisis estructural que desafía sus cimientos económicos
El diagnóstico es sombrío y las advertencias ya no provienen de analistas aislados, sino del corazón del orden financiero internacional. El Fondo Monetario Internacional vuelve a encender las alarmas de forma inequívoca sobre la deriva de la economía europea. No estamos ante un simple bache en el camino; la eurozona se adentra peligrosamente en un laberinto marcado por un crecimiento anémico, una inflación subyacente que se resiste a ceder y un desplome generalizado en los índices de confianza empresarial. Todo esto ocurre mientras la crisis geopolítica global se vuelve cada vez más impredecible, eroding los pilares de competitividad del viejo continente.
El error de cálculo: El colapso del modelo energético barato
El verdadero origen del declive actual reside en una decisión que reescribió las reglas del juego industrial europeo. Durante décadas, el formidable motor de Alemania —y, por consiguiente, de toda la Unión Europea— se construyó sobre un cimiento fundamental: el suministro ininterrumpido de gas ruso a un coste sumamente bajo. Rusia era el socio estratégico que abastecía de energía barata al tejido industrial europeo, permitiéndole competir en igualdad de condiciones frente a potencias como Estados Unidos o China.
Sin embargo, la brusca ruptura diplomática y la decisión de cerrar por completo las puertas al proveedor energético ruso representaron un punto de inflexión devastador. Lo que en Bruselas se catalogó como una maniobra de independencia geopolítica se ha traducido, en la práctica, en una serie de políticas energéticas erróneas y apresuradas. Al desconectarse de su principal fuente de energía barata sin contar con alternativas viables a igual costo, la eurozona se vio obligada a recurrir a importaciones masivas de Gas Natural Licuado (GNL) de proveedores alternativos a un precio significativamente superior, multiplicando de forma artificial los costes de producción de sus industrias clave.
La factura social: El ciudadano como amortiguador del colapso
El verdadero drama de este reajuste improvisado no ha quedado confinado en los balances de las grandes corporaciones, sino que las autoridades comunitarias han terminado trasladando el coste íntegro del error político directamente a los ciudadanos y consumidores finales. La factura de la desconexión exprés de Rusia y el encarecimiento desmedido de la energía importada se cobra hoy diariamente en los hogares europeos bajo la forma de tarifas de electricidad históricas, facturas de calefacción prohibitivas y una de las peores espirales de inflación en los bienes de consumo básico.
De esta manera, las familias se han visto obligadas a actuar como el amortiguador de una crisis de planificación que no provocaron. Al traspasar el incremento de los costes mayoristas al consumidor final, ocurrió una erosión silenciosa pero implacable de la calidad de vida, que no solo ha mermado drásticamente el consumo doméstico y el ahorro de la clase media, sino que amenaza con condenar a millones de hogares a un empobrecimiento estructural sistemático.
La anatomía del colapso silencioso
La pérdida de este subsidio energético implícito ha dejado a la industria pesada, especialmente la alemana, en un estado de franca parálisis y declive estructural. Sectores clave como el químico, el siderúrgico y el de la automoción se enfrentan hoy a una cruda reality: producir en Europa se ha vuelto inviable. El resultado inmediato es una preocupante fuga de capitales hacia el exterior y la deslocalización industrial hacia países con costes energéticos más razonables.
A este complejo panorama se suma una persistente anemia en los niveles de inversión privada in territory europeo. Las empresas prefieren resguardar capital ante la incertidumbre, al tiempo que las administraciones públicas se ven asfixiadas por una creciente presión fiscal y niveles de deuda insostenibles que anulan cualquier margen de maniobra expansiva. Esta pinza macroeconómica no hace sino prolongar un estancamiento generalizado, vaciando de herramientas de política económica a los ministros de finanzas de la región.
El dilema y la parálisis de las instituciones
Bajo este escenario de extrema vulnerabilidad, el foco de la exigencia se desplaza hacia las instituciones comunitarias. Bruselas queda sometida a una presión inédita para reescribir sus reglas de juego. Los llamados a la acción exigen que el bloque abandone la inercia burocrática e implemente con urgencia reformas estructurales profundas orientadas a la productividad real, acompañadas de planes masivos de inversión estratégica en tecnologías clave e infraestructura de soberanía energética.
Asimismo, se vuelve imperativo establecer una verdadera coordinación fiscal entre los Estados miembros, superando las históricas reticencias entre los países del norte y el sur de Europa. Sin estas acciones articuladas, las asimetrías de la eurozona se agudizarán, empujando al continente hacia una espiral de fragilidad económica y fractura social prolongada, cuyas consecuencias políticas extremas y polarizadoras ya comienzan a asomar en los parlamentos locales.
Un desafío a la supervivencia del proyecto común
La conclusión de los organismos multilaterales es tan severa como realista: el tiempo de las medidas paliativas de corto alcance se ha agotado por completo. La eurozona requiere urgentemente de decisiones estratégicas determinantes e inmediatas que ataquen el problema desde sus raíces regulatorias e industriales.
Si los líderes europeos no demuestran la voluntad política para acometer estas reformas estructurales con presteza, el declive económico perderá su etiqueta de crisis coyuntural. El verdadero riesgo latente es que este estancamiento se consolide como una debilidad estructural permanente que termine por fragmentar y despojar de relevancia histórica al proyecto europeo en el nuevo mapa del poder global.
Berlín, junio de 2026
Chile
Crónica y Literatura
La república hipotecada
Cuando el analfabetismo político convierte la educación, la cultura y la soberanía en mercancías
Chile atraviesa una de las etapas más graves de su historia reciente: un reducido núcleo de poder neoliberal, estrechamente alineado con los intereses de Washington y de las grandes élites financieras, pretende decidir el destino de casi veinte millones de ciudadanos mediante recortes, endeudamiento y subordinación económica. La polémica idea defendida por el ultraderechista neoliberal ministro de Hacienda Jorge Quiroz, de que los jóvenes deberían evitar carreras de alta vocación social y humanista como pedagogía, teatro, literatura, historia, artes o investigación porque ofrecen menores ingresos, revela un profundo y alarmante analfabetismo político y cultural. Confundir el valor intrínseco de una profesión con su rentabilidad mercantil inmediata significa desconocer que la identidad, el pensamiento crítico y el desarrollo social de una nación se construyen, de manera indispensable, con maestros, investigadores, científicos, historiadores, escritores y trabajadores de la cultura.
Mientras democracias robustas como Alemania, Finlandia, Suecia, Suiza, Austria, Noruega y Dinamarca consideran la educación, la salud, la ciencia, el arte y el bienestar público como los pilares estratégicos del desarrollo nacional, el Estado chileno avanza en sentido opuesto. La persistente desatención pública castiga sistemáticamente a las generaciones profesionales que estudiaron mediante el Crédito con Aval del Estado —CAE—, debilitando la educación pública y convirtiendo derechos fundamentales en jugosos nichos de negocios. Un país que desprecia a sus docentes, abandona a sus adultos mayores, reduce la cultura a un gasto superfluo y entrega su soberanía económica a intereses externos no progresa en absoluto: retrocede hacia una forma de despojo institucional donde la inmensa mayoría trabaja, se endeuda y pierde el horizonte del futuro, mientras una minoría privilegiada administra la riqueza, la representación política y el destino colectivo.
La generación silenciada: El peligro de prohibir las redes sociales a la juventud
Frente al auge de medidas restrictivas de los gobiernos, el activismo juvenil y Amnistía Internacional defienden la libertad digital y exigen regular el diseño de las plataformas
La tensión global en torno a los espacios digitales que habita la juventud ha alcanzado un punto crítico. Recientemente, en un encuentro crucial en Kenia impulsado por Amnistía Internacional, un grupo de jóvenes líderes de diversas latitudes se reunió para alzar su voz frente a una alarmante contraofensiva gubernamental. Gobiernos de todo el planeta, alarmados por los riesgos asociados al ciberacoso y la salud mental, han optado por la salida más simple: la prohibición. Con Australia e Indonesia liderando las restricciones de acceso y el reciente anuncio del Reino Unido de prohibir las redes sociales a menores de 16 años, la juventud organizada se planta contra lo que consideran un retroceso en sus derechos fundamentales.
Más de 40 naciones avanzan actualmente en legislaciones restrictivas, motivadas por la proliferación de contenidos nocivos, desinformación y vulnerabilidades en línea. No obstante, desde Amnistía Internacional advierten que cualquier prohibición absoluta representa una „solución rápida“ que ignora la realidad de una generación nativa digital. Para el organismo internacional, el camino eficaz no radica en el aislamiento del usuario, sino en una normativa sólida que ponga límites reales al diseño manipulador de las plataformas, regulando la elaboración de perfiles, los sistemas de recomendación hiperpersonalizados, la reproducción automática y el desplazamiento infinito que fomentan la adicción.
Marruecos y Noruega: Entre la paradoja social y el activismo mutilado
Desde Marruecos, el activista estudiantil Ahmed Dhman, de 20 años, califica la idea del veto como una contradicción sistémica. Dhman señala con lucidez la ironía de vivir en un mundo donde se espera que la juventud resuelva crisis económicas e inestabilidad social, pero se la considera incapaz de navegar por las redes sociales. „Prohibir no es la solución; no prohibimos los libros porque contengan ideas dañinas“, afirma, instando a los legisladores a priorizar la alfabetización digital y la transparencia de los algoritmos en lugar de censurar espacios. En sus palabras, prohibir es la salida más débil porque no elimina el peligro real, sino que anula las oportunidades de desarrollo.
Esta postura la comparte desde Noruega Johanne Fearnley, activista de 23 años, quien utiliza plataformas como TikTok para divulgar contenidos sobre derechos humanos a audiencias que, en su gran mayoría, son menores de 16 años. Para Fearnley, la prohibición se traduciría en una mutilación del acceso a información vital y democrática. Su propuesta apunta directamente a obligar a los gobiernos a mejorar la normativa para que los algoritmos dejen de magnificar los discursos de odio, implementando además medidas urgentes como la prohibición de tecnologías de Inteligencia Artificial generativa capaces de vulnerar la intimidad mediante desnudos no consentidos.
Italia y Ghana: Por una regulación real que confronte el negocio tecnológico
El debate sobre la seguridad en internet debe obligatoriamente cruzar la barrera de la opacidad corporativa. En Italia, Andrea Lauria, de 23 años, apunta a la alarmante falta de educación digital provista por el Estado. Sostiene que la intromisión desinformada de los adultos en espacios juveniles resulta contraproducente, dado que las generaciones anteriores carecen del entendimiento orgánico de estas plataformas. Lauria demanda que se coloque a la juventud en puestos de liderazgo para codiseñar el internet del futuro: „No es posible diseñar herramientas seguras si no se escuchan las necesidades de quienes realmente las utilizan“.
Por su parte, Lewis Ampem-Darko Osae, activista de Ghana de 23 años, traslada el foco de la responsabilidad hacia las corporaciones de Silicon Valley, denunciando su complicidad activa al no implementar medidas que aseguren la integridad de los usuarios. Osae propone una estrategia de soberanía digital tajante: obligar a las tecnológicas a cumplir con normas locales estrictas o, de lo contrario, vetar sus operaciones en el país. „Las tecnológicas solo entienden de dinero; si les tocas los ingresos por suscripciones y publicidad, se verán obligadas a priorizar la seguridad“, argumenta, recordando que los gobiernos ya poseen leyes de protección de datos vigentes pero que rara vez hacen cumplir de forma efectiva.
Argentina: El derecho a la comunidad y la urgencia del ahora
La experiencia latinoamericana, representada por la activista argentina Paloma Navarro Candia, de 19 años, reivindica el papel de las redes sociales como salvaguarda contra el aislamiento y como catalizador del conocimiento colectivo. Para Navarro, excluir a los menores de edad equivale a privar a la infancia y adolescencia de su derecho elemental a la socialización, la empatía y la riqueza de perspectivas diversas.
Adicionalmente, Navarro desmonta la clásica distinción que hacen los gobiernos entre el mundo virtual y la vida real, advirtiendo que ambos espacios son, en esencia, uno solo. Su mensaje para los legisladores es claro y urgente: la promesa de un futuro digital seguro debe cumplirse en el presente. „Las personas adultas siempre dicen que somos el futuro, pero estamos aquí y ahora; necesitamos herramientas para navegar y espacios acogedores hoy mismo“, sentencia, recordando que los derechos humanos de la juventud no pueden quedar suspendidos tras un muro de prohibiciones institucionales.
América Latina en alerta: El retorno del saqueo frente a la resistencia soberana
Del asedio legislativo a Petro en Colombia a la sumisión neoliberal en el Cono Sur: el patio trasero se rebela contra Washington
La región entera asiste a un escenario de máxima tensión donde las soberanías nacionales vuelven a estar en disputa. En Colombia, la propuesta de la Comisión de Acusaciones para suspender temporalmente al presidente Gustavo Petro no es un hecho aislado, sino el síntoma de una contraofensiva de largo alcance. Bajo la fachada de tecnicismos institucionales, se busca asestar un golpe blando para condicionar el balotaje presidencial. En esta recta final, las opciones no podrían ser más opuestas: por un lado, el senador Iván Cepeda abandera una opción de izquierda volcada en proteger al pueblo, defender los derechos sociales y blindar los recursos del país; por el otro, el ultraderechista Abelardo de la Espriella se perfila como el continuador de la línea de saqueo neoliberal uribista, abiertamente subordinado a los dictámenes de Washington para abrir paso a la entrega de la soberanía nacional.
Argentina bajo el yugo de la sumisión financiera
El drama de la entrega de recursos tiene su espejo más descarnado en el Cono Sur. La actual realidad de Argentina muestra un país completamente de rodillas ante los intereses financieros estadounidenses. Tras años de políticas neoliberales extremas, el territorio se encuentra asfixiado por un endeudamiento histórico que ha arruinado la economía local. El balance social de este modelo de sumisión es devastador: la población carece de acceso garantizado a la salud pública, la educación ha sido desmantelada y la desnutrición avanza en un país que históricamente fue productor de alimentos. Los derechos fundamentales han sido barridos para asegurar el flujo de divisas hacia el norte, sirviendo de trágica advertencia para el resto del continente sobre el costo real de entregar la soberanía económica.
El laboratorio chileno: Kast, Quiroz y el embargo del futuro
El libreto del despojo se replica con precisión quirúrgica en Chile. Bajo la actual gestión de la ultraderecha liderada por José Antonio Kast y su ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, se ha consolidado un asalto sistemático a los derechos de la ciudadanía. Lejos de garantizar el bienestar colectivo, el gabinete económico ha profundizado la privatización extrema mediante el fortalecimiento del negocio de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) y el encarecimiento de los servicios médicos. La ofensiva neoliberal ha llegado al extremo de embargar las cuentas bancarias de los jóvenes profesionales que se endeudaron con créditos fiscales para poder estudiar, priorizando las ganancias del sector bancario por encima del derecho a la educación. Es la consagración de un modelo diseñado para beneficiar exclusivamente al 1% más rico de la población, empujando al 99% restante a un estado de vulnerabilidad y extrema pobreza.
La resistencia del eje andino y la fractura en el gigante sudamericano
Este panorama de asedio institucional también se extiende a lo largo de la cordillera andina. Tanto Bolivia como Perú atraviesan crisis de gobernabilidad crónicas y tensiones permanentes provocadas por sectores oligárquicos que, con el respaldo de corporaciones extranjeras, buscan revertir cualquier intento de nacionalización de recursos estratégicos como el litio o los minerales críticos. Mientras tanto, Brasil se encuentra profundamente fracturado por la persistente presión de la ultraderecha bolsonarista, la cual opera de manera constante para desestabilizar la administración popular y devolver los sectores estratégicos del gigante sudamericano al capital transnacional, subordinando una vez más la Amazonía y la soberanía brasileña a las prioridades geoestratégicas de Washington.
El declive imperial y la desesperación de Washington
La raíz de esta violenta sacudida continental se encuentra en la crisis interna del propio Estados Unidos. Ante un escenario de indiscutible declive geopolítico multipolar y la pérdida de influencia en Oriente Medio y Asia, Washington desata conflictos globales para aferrarse a su hegemonía y vuelve a mirar a América Latina como su patio trasero de donde extraer materias primas desesperadamente y sin pagar costos políticos. Es el mismo esquema de asfixia que aplicaron contra Venezuela para apoderarse de sus riquezas petroleras, y que hoy estrangula a la región caribeña. El ejemplo más cruel de esta política de tierra arrasada es el brutal bloqueo económico de más de 60 años contra Cuba, un castigo sistemático que mantiene a la población sin acceso regular a luz, agua y medicamentos básicos en un intento fallido por doblegar su soberanía. Ante este cerco, naciones como Nicaragua han consolidado alianzas estratégicas con potencias globales como Rusia como un mecanismo de supervivencia y contrapeso geopolítico frente a la histórica injerencia de la Casa Blanca.
América Latina frente a su propio destino
América Latina se encuentra, de este modo, en el centro de una tormenta perfecta. Las fuerzas conservadoras alineadas con la agenda estadounidense presionan para desmantelar los avances populares a través de golpes institucionales y Lawfare, mientras los movimientos soberanistas resisten en las calles y las urnas. La encrucijada del continente es definitiva: o se consolida la entrega de las riquezas naturales a las élites globales a costa de la miseria de las mayorías, o se fortalece un frente de resistencia soberana que rescate la dignidad, los derechos humanos y la autodeterminación de los pueblos frente al histórico apetito imperial de Washington.
Crónica
Chile / Derechos Humanos
Declaración Conjunta
Articulación por la Movilidad Humana
«El centro de lo que se investigue y las medidas que se adoptten deben poner el foco en la protección de la niñez en movilidad humana»
Viernes 19 de junio de 2026.— Como Articulación por la Movilidad Humana (integrada, entre otras, por las organizaciones aquí firmantes) quisiéramos manifestar nuestra preocupación por las denuncias relativas a un pre-informe de Contraloría General de la República respecto de la ausencia de información respecto del paradero de niños, niñas y adolescentes haitianos.
Dada la gravedad de las posibles vulneraciones de derechos de niños, niñas y adolescentes manifestamos que resulta fundamental una investigación en la que todo actor, autoridad, organización y persona debe colaborar, reuniendo todos los antecedentes que puedan aportar a esclarecer cualquier ilícito que ponga en riesgo a niños y niñas de cualquier nacionalidad.
La crisis social, humanitaria, política de Haití es un tema de público conocimiento, que explica los flujos de movilidad humana en los que miles de personas han buscado protección y seguridad en países de la región, incluyendo Chile. Las dificultades que ha tenido esta población para acceder a mecanismos de protección internacional y regularidad migratoria, son escasamente abordadas desde el debate público y de políticas migratorias y de refugio.
Compartimos con la opinión pública la urgencia de un análisis responsable y claro de mecanismos que podrían haber fallado de confirmarse vulneraciones de derechos a niñez haitiana, así como, actividades ilícitas.
Estamos convencidos que el centro de lo que se investigue y, las medidas que se adopten, deben poner el foco en la protección de la niñez en movilidad humana, de todas las nacionalidades, incluida la haitiana, por lo mismo, este proceso no puede debilitar un derecho fundamental de todo niño, como es el poder crecer de forma segura junto a su familia. Es fundamental que en este proceso se investigue, se identifiquen las vulneraciones y delitos, se apliquen todas las sanciones pertinentes. Es imprescindible que se perfeccionen protocolos y procedimientos, para que esto fortalezca la reunificación familiar como manifestación del interés superior de todo niño y niña.
La comunidad haitiana en Chile lleva décadas integrándose y colaborando en diversos espacios de nuestra sociedad. Hoy, creemos fundamental que el foco se ponga en su protección, incluyendo los actuales procesos de investigación estableciéndose y comunicándose con claridad los mecanismos, protocolos, que pudiesen haber fallado, para que así, transversalmente a nivel político y social, nuestro país cumpla con sus compromisos internacionales de respeto y promoción de los derechos fundamentales de todo niño, niña y sus familias.
Organizaciones Firmantes:
- Fundación Avina
- Proyecto Amar Migrar – @proyectoamarmigrar
- Red de Periodistas Migrantes – @periodistasmigrantes
- Proyecto Tepuy
- Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas (FASIC) – @FASICDDHH
- Amnistía Internacional – @amnistiachile
- Infomigra – @infomigra
- Fundación Servicio Jesuita a Migrantes
- Organización Migrantas – @organizacionmigrantas
- Cónclave Investigativo de las Ciencias Sociales y Jurídicas (Fundación CIJYS) – @fundacion.cijys
- Jóvenes Migrantes por el Desarrollo Sostenible – @Jovenesmigrantesxds
- Fundación solidaridad por el bienestar de la comunidad haitiana.
- Coordinadora Nacional de Inmigrantes Chile – @migranteschile
- Organización Comunidad Haitiana en Chile
- OCORCH
- Fundación Romario Veloz – @fundacionromarioveloz
- Colectivo Sin Fronteras – @colectivosinfronteras
- ONG Migrantes en Los Ríos – @migrantesenlosrios
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